Historia

HISTORIA

Esta empresa nace en 1925 en Caldogno con el nombre de su fundador, Silvio Fortuna Senior, que reemprende la actividad comenzada por su bisabuelo ya en 1816, interrumpida un siglo después a causa de la guerra. Se trata de un taller artesanal especializado en la transformación de la madera, con vocación por la calidad.

En 1960 la empresa cambia nombre: “Arclinea Cucine Componibili”; Arc es el acrónimo de Arredamento Razionale Componibile, o sea, Muebles Racionales Componibles. Se abandona la dimensión artesanal, siendo su nuevo objeto la producción en serie con dedicación exclusiva a la fabricación de muebles de cocina, ocupando una posición bien definida en el sector.

Hoy Arclinea es una marca prestigiosa, reconocida a nivel internacional, que cuenta con puntos de venta seleccionados y especializados en todo el mundo.

ARCLINEA HOY

La evolución del mundo de la cocina Arclinea se mueve paralelamente a la evolución cultural y social de quien la utiliza. Vinculando la tradición a la innovación y centrándose, en primera instancia, en los criterios funcionales. Gracias a Arclinea la cocina ha dejado de ser un símbolo de estatus para convertirse, a lo largo del tiempo, en un espacio para ser vivido, un lugar privilegiado del placer: de preparar, de cocinar, de compartir.

Dos aspectos de una concepción que ha cambiado de modo unívoco el comportamiento y la ritualidad de la cocina, han derivado de un atento análisis del desarrollo  de la colección.

La proyección del ambiente cocina, siempre centro de la actividad y de la vida familiar, se desarrolla siempre sobre dos ejes diferentes: la gran cocina “para socializar”, con sus diversas características proyectuales, y la cocina “mimética” con todos los servicios y funciones, extremadamente personalizables, que se dilata incluso en espacios reducidos, ya sea por necesidad o por elección, a favor de la gestión del ambiente en términos multifuncionales.

Pero este análisis de los procesos de mutación social, aplicado a los criterios de producción, conduce a Arclinea a ser protagonista allí donde años atrás operaba el descarte proyectual, llevando las peculiaridades de la cocina del restaurante al ambiente doméstico.

Desde hace un tiempo, Arclinea es también una cocina “profesional” capaz de permitir altas prestaciones culinarias: espacio concreto, racional y acogedor para escuelas de cocina.

Con colaboraciones ejemplares y diferenciadas, que parecieran acoger la medida en que la cocina doméstica pensada por Arclinea puede ofrecer ideas proyectuales a la restauración. Este pensamiento evolutivo, aplicado en distintos ámbitos, ha abierto camino a la “Project División Arclinea”, que con sus divisiones Hospitality, Marine, Residential, constituye hoy una realidad internacional en constante crecimiento.

ANTONIO CITTERIO

Proyectista de referencia de Arclinea desde 1986, el arquitecto Antonio Citterio coordina la colección, la imagen y la evolución de la identidad de la empresa desde 1998.

Al primer proyecto, Italia(1988), siguieron Mediterranea, Florida, Ginger, Artusi y, en 2002, Convivium, con el que Citterio redefine los componentes del ambiente de la cocina. A espacios cada vez más pequeños pueden corresponder cocinas-sala que integran la mesa en la isla de trabajo central.

La colaboración entre la empresa y el proyectista se renueva y se hace aún más intensa en 2006, cuando nace el Campus Formativo Arclinea, que apunta a difundir la cultura del proyecto y transmitir a toda la red de ventas los conceptos proyectuales, estilísticos y estéticos de Antonio Citterio.

A lo largo de los años se ha ido desarrollando e imponiendo una gestión perfecta del proceso proyectual.

Del riguroso enfoque formal y funcional del producto se ha llegado a la más compleja definición del espacio, realizando soluciones de cocina innovadoras, que armonizan la creatividad con la tecnología, la convivialidad con el uso, para mejorar la calidad de la vida humana pasando de la ergonomía al bienestar a través de la emoción.

Antonio Citterio nació en Meda en 1950, obtuvo una licenciatura en arquitectura en el Politécnico de Milán, y en 1972 inauguró su propio estudio para dedicarse al diseño arquitectónico y de interiores. En 1999 fundó junto a Patricia Viel el estudio multidisciplinario de proyectos de arquitectura, diseño industrial y diseño gráfico Antonio Citterio and Partners. La nueva sede de Via Cerva 4, Milán, se inauguró en abril de 2000.

En la actualidad, Antonio Citterio colabora en el sector del diseño industrial con empresas italianas y extranjeras como Albatros – Sanitec Group, Ansorg, Arclinea, Axor-Hansgrohe, Aubrilam, B&B Italia, Flexform, Flos, Fusital, Guzzini, Iittala, Inda, Kartell, Maxalto, Metalco, Pozzi Ginori – Sanitec Group, Simon Urmet, Skantherm, Tre Più, Vitra, Wall.

Algunos de sus proyectos de arquitectura más recientes: reforma del antiguo edificio municipal de Clusone, en Piazza dell’Orologio; proyecto de la sede y de la guardería infantil de la multinacional farmacéutica GlaxoSmithKline, Verona; proyectos de dos residencias unifamiliares, en Villasimius, Cerdeña, y en Basilea, Suiza; proyecto Bulgari Resort, Bali; sala de exposición Aspesi de Via Montenapoleone, Milán; nueva plaza Michele Alboreto del municipio milanés de Rozzano.

En enero de 2007 Antonio Citterio and Partners obtuvo la certificación UNI EN ISO 9001:2000. Para mencionar algunos de sus proyectos editoriales, en 2004 Electa publicó la monografía “Antonio Citterio Industrial Design” y, al año siguiente, Edilstampa publicó la monografía “Antonio Citterio”, bajo la dirección de Luigi Prestinenza Puglisi. Desde 2006 Antonio Citterio es profesor titular de proyección en la Academia de Arquitectura de la Universidad de la Suiza Italiana.